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Una gran parte es de Leo, esta es la ultima parte de este capitulo

Al entrar a esa habitaciòn misteriosa quedamos sorprendidos con lo que veìamos, en medio de la habitaciòn, rodeado de cuerpos muertos en el suelo, estaba sentado un hombre vestido con lo que parecìa un traje de mecànico, estaba dormido, y roncaba como un oso, fuimos sin hacer ruido hasta donde èl estaba, lo llamabamos en tono muy bajo para que se despertara, y en un instante, se despertò sobreexaltado y casi me golpea con un martillo que tenìa en la mano, se sacò la gorra, y nos preguntò - ¿quienes son ustedes? ¿acaso sigo dormido y esto es un sueño? -, yo le dije - no, no señor, nosotros somos un grupo grande y venimos desde muy lejos, vinimos a este hospital por medicinas para un amigo nuestro ¿hay por acà de casualidad? -, el homre levantàndose y señalàndonos una parte de la habitaciòn, nos dijo - si, estàn en ese armario por alla, ahora dejenme seguir durmiendo tranquilo -, fuimos hasta el armario, allì habìa un montòn de cosas ùtiles como agua oxigenada, algodòn, bendajes, instrumentos quirùrgicos, todo lo que usarìa un mèdico, tomamos una bolsa, y la llenamos con todo lo que pudimos, antes de salir de la habitaciòn, le preguntamos al señor - eh, señor, nosotros nos vamos, ¿quiere venir con nosotros? vamos a un lugar seguro donde los zombies no pueden llegar -, el tipo se levantò y dijo - bueno, pero esperen a que guarde mis herramientas y vamos -, vimos que tenìa una caja de herramientas, guardò el martillo, una llave inglesa, un taladro, una pinza, y finalmente, un encendedor, y entonces nos fuimos, corrimos lo màs ràpido que pudimos, pero cuando estàbamos por llegar a la salida, unos caminantes se pusieron en medio de la puerta impiediendo el paso, eran aporximadamente 8 o 9, el tipo sacò se su caja de herramientas un martillo y empezò a usarlo contra los caminantes, matò a varios, y Brian y yo matamos a los que quedaban, salimos lo màs ràpido que pudimos, subimos a los vehìculos con las medicinas para Leo junto con nuestro nuevo amigo, arrancamos los vehìculos y aceleramos a fondo, en el camino, empezamos a conversar con el hombre que habìamos conocido allà, le preguntamos su nombre y nos dijo que se llamaba Juliàn Ford, le pedimos que nos contara su historia,y empezò a narrar - antes del apocalipsis yo era mecànico en la Ciudad Autònoma de Buenos Aires, yo vi como surgiò todo esto, comenzò cuando algo saliò de un callejòn oscuro la noche que todo comenzò, las personas pasaban por ahì tranqilamente al igual que los autos, del callejò oscuro saliò lo que parecìa una persona disfrazada de zombie, algunos se quedaron reuinidos viendo como la criatura iba hacia una de las personas, le mordiò el brazò, atacò a màs y màs personas, y estas se convirtieron en zombies, los policiìas intentaron retenerlos, pero fue inutil, los sobrevivientes fueron llevados a una zona segura al sur de la provincia de Buenos Aires, un tiempo despuès esa zona segura se fue a la =*@#~€ , yo fui uno de los pocos que lograron escapar, y fui viajando por la Argentina, unos caminantes me persiguieron hasta un lugar que parecìa un hospital o algo parecido, me encerraron en la sala de operaciones, y fui acabando con todos los muertos que me rodearon, unos dìas despuès aparecieron ustedes, en verdad gracias por haberme ayudado -, pasaba el dìa, ya no faltaba mucho para llegar al sur e ir a la costa hacia Malvinas, Juliàn nos preguntò - ah, y solo por curiosidad...¿cuàl es ese lugar seguro del que me hablaron antes -, y empecè a contar - ah, bueno vamos hacia Malvinas, el lugar que consideramos seguro para las personas ya que ahì hace frìo y los zombies no pueden nadar, asi que vamos a estar a salvo, pero los muertos no son el ùnico problema, tambièn nos persiguen un ejèrcito de motoqueros locos y territoriales que no estàn enojados con mi grupo, sino con Leo, que ahora que està dormido debo decir que en gran parte es su culpa, por haber desafiado a esos tipos -, en ese momento escuchè una voz detràs de mi, que me decìa - callate idiota -, me asustè un poco al escuchar eso, me di vuelta, y Leo fue el que me lo dijo, èl sonreìa en esos momentos, y le advertì que no me volviera a dar un susto asì o le arrancarìa la cabeza, ambos nos reìmos al igual que los otros que estaban en el mismo vehìculo que nosotros, tuvimos que parar un momento porque habìa alguien ahì en medio de la carretera, nos bajamos a ver quien era, y era un tipo de unos 40 o 50 años, estaba veestido como un militar, le preguntamos quien era, y nos dijo - soldado Juan Alberto Galtieri, servì en la Guerra de Malvinas, mi hermano Fernando Nicolas Galtieri muriò en batalla, al empezar el apocalipsis de los muertos vivientes me vi obligado a huir por mi cuenta dejando a los demàs a su suerte, no se si sobrevivieron -, Leo se interpuso y dijo - Parà, yo te conozco, ahora si me acuerdo, te vi cuando fui a una excursiòn en homenaje a los caidos en Malvinas, yo fui el que te preguntò porquè escapaste y no te quedaste a luchar, ¿te acordas? yo tenìa 8 años -, Juan dijo - ah si, me parece que me acuerdo, yo te habìa contestado que tenìa familia y que ya nos habìan vencido asi que tuve que volver a casa -, le contamos lo que tenìamosplaneado hacer y decidiò venir con nosotros, al pasar una horas, escuche el grito de Eze “Ushuaia al fin Ushuaia” llegamos al puerto.

- ¿Alguien sabe manejar un barco?- Dijo Belén preocupada.

- Buen punto-. Dijo Alejandro con cara extraña

- ¡Corran, a los barcos!- Escuche gritar a Julián,

voltee y me di cuenta que la horda estaba a escasos metros nuestros, subieron todos y zarpamos (resulta que el veterano también había trabajado en la marina internacional), me di cuenta de que faltaba Alejandro, Daniela y Mari, y sin dudarlo baje apresurado seguido muy de cerca por Eze, Leo, Santiago, Brian y Camila, desenvaine mi puñal y tome a Mari por el brazo le intime subir rápido, en ese momento vi como Julie la tomaba y la rodeaba con sus brazos, Alejandro combatía con sus ultimas flechas y el revolver que era de mi abuela, lo mismo hacia Daniela, vi a un zombie aproximándose peligrosamente al cuello de mi mejor amigo, sin dudarlo le dispare, este se dio vuelta y me dijo “gracias te la debo” y le respondíapuñalando a uno delante de mi “Feliz cumpleaños” “no estamos para eso Nico, ahora subí rápido antes de que nos dominen” dijo Leo y subimos hacia el barco y nos dirigimos hacia nuestra salvación, mientras dejàbamos la costa, Leo se puso a mirar como nos alejàbamos, y dijo - adios Argentina...adios para siempre -, y volviò con Julie y Mari que estaba acurrucada aun en sus brazos, por mi parte me acerque hacia mi viejo amigo que miraba hacia el interminable mar.

-¿Todo bien? Ah, me olvidaba, toma, -le di un collar de oro con palabras grabadas por mi y Eze- Feliz cumpleaños hermano-dije mientras venia Eze y repetía lo mismo el no dijo nada y se quedo mirando hacia el mar y dijo en un susurro “vi un barco zarpar hacia las islas, a lo lejos” lo mire con temor y tuve un presentimiento al mirar al grupo que estaba feliz, Quique hablaba con Julián y Santiago de la mecánica, Agostina estaba sentada escuchando atentamente junto a Vicki, Órnela y Nahuel una historia de Juan Alberto, Eze se había acercado a Camila con quien se estaban besando, Belén estaba junto a Julie y Mari, y por ultimo Leo estaba escuchando atentamente a Brian que parecía ensañarle algo de medicina y Daniela buscaba algo en el camión y el jeep que metimos a bordo.